NOTAS PARA PENSAR LA ESCUELA HOY

Enseñar y estudiar en medios digitales

Por Paola Roldán, Inés Dussel y Adriana Fontana


En los recorridos propuestos en Tu escuela en casa encontrarán “botones” para las familias. Entre ellos, algunos con recomendaciones en el de uso de los medios digitales y el estudio. Aquí las retomamos y les compartimos algunas reflexiones y sugerencias vinculadas a enseñar y estudiar con medios digitales.

Siguiendo los trabajos de Inés Dussel, llamamos medios digitales a la relación entre el recurso digital (redes sociales, videojuegos, aplicaciones, páginas web, etc.) y el modo en que las personas pueden utilizar estas herramientas.

Desde esta perspectiva, el uso de los medios digitales tales como crear foros o sitios de encuentro, ver películas o documentales, usar simulaciones, proponer lecturas de textos distintos y búsquedas que organicen nuevos proyectos de conocimiento, discutir el valor de las redes sociales en este singular contexto de pandemia, se convierte en una oportunidad. ¿Qué aportes pueden hacer los medios digitales al desarrollo del curriculum?

  • Mantienen la comunicación abierta en distintos tiempos y espacios. Es decir, es posible ingresar al aula en diferentes horarios, desde diferentes dispositivos (PC, celular, tablet, etc.) y estando en lugares muy distintos. Los estudiantes se pueden comunicar con los docentes en diferido (por ejemplo, un joven participa en un foro que el profesor cierra al día siguiente cuando retoma la palabra de su alumno).
    También es posible conectarse, por ejemplo, por hangouts o streaming y sostener una comunicación en vivo. Es decir, el tiempo y el espacio son más abiertos, por lo que la comunicación también lo es.

  • Amplían las perspectivas. Por ejemplo, enseñar un acontecimiento social desde la disciplina histórica, como puede ser la primera guerra mundial, puede permitir analizar diferentes tipos de fuentes documentales. Ahora bien, ese mismo acontecimiento también puede abordarse desde el cine. El cine no ofrece siempre rigurosidad histórica, pero quizás permite una comprensión y conexión profundas con un problema, en tanto involucra una mirada artística que amplía puntos de vista.

  • Permiten un manejo del tiempo que puede ser favorable al estudio. En este medio los estudiantes pueden organizar sus tiempos: volver atrás la película, volver a escuchar el audio, retomarlo en diferentes momentos del día. Está la posibilidad de “pausar”, “retroceder”, “ver de nuevo” o ver solo un fragmento para detenerse allí, una y otra vez, las que sean necesarias. Por supuesto, no todos pueden o saben organizar su propio tiempo; este es uno de los aspectos que maestros y familias tendrán que atender de distintas maneras en el tiempo que dure la situación de pandemia.

  • Habilitan la confrontación de múltiples fuentes para la enseñanza de un mismo tema, incluyendo relatos académicos, periodísticos y de opinión, todos accesibles desde un clic. Si se tienen buenas pautas de búsqueda -y de ahí la importancia de la guía docente-, esa multiplicidad de fuentes permite historizar las ideas rastreando el origen de algunos debates en la ciencia, en la cultura y en la política, también todo disponible en un clic.

  • Proveen una variedad de textos y recursos que tienen que ser sometidos a lectura crítica. Los primeros resultados que trae un buscador reproducen lo que muchos buscan, lo que muchos leen, lo que muchos siguen, pero que no necesariamente significa lo correcto. Muchas veces conducirá al error, a noticias falsas. En este sentido, es imprescindible enseñar a los estudiantes a buscar información, identificar las fuentes, reconstruir los caminos de búsqueda, diferenciar sitios publicitarios, etc.

  • Ofrecen modos de acercamiento al conocimiento que no serían posibles de realizar sin las tecnologías. Por ejemplo, las simulaciones (sobre todo en el campo de la ciencia y la matemática) permiten la manipulación de variables en contextos digitales que sería imposible de hacer en contextos reales. Usando simulaciones se puede medir la distancia al sol desde la tierra, modificar la temperatura de un planeta en función de la cercanía con el sol, etc. Otro ejemplo puede ser la digitalización del espacio geográfico, que permite navegar por el mapa mundial (google maps o google earth) viajando virtualmente al otro lado del mundo, permitiendo construir experiencias imposibles sin esta tecnología.

  • Permiten revalorizar el uso de imágenes para la enseñanza. Desde siempre se habló en el campo pedagógico del valor de las imágenes para dar las clases. Hoy con la expansión de los dispositivos móviles e internet la concepción sobre lo visual está cambiando profundamente y esto trae interesantes desafíos para la escuela que asume la responsabilidad de enseñar a mirar. Por ejemplo:

      • pareciera que hoy es más importante poder compartir la imagen que mostrar lo que la imagen propiamente relata. Es decir, vale más la imagen que se viraliza que la imagen verdadera;

      • las imágenes hoy se registran de modo automatizado (es decir, a través de dispositivos tecnológicos) y esto contribuye a cierto rasgo amnésico de la imagen. Sacamos fotos en cantidad ilimitada para luego descartarlas. La foto deja de cumplir su valor de “recuerdo” de un momento pasado, de archivo de la memoria, para ser algo consumido y viralizado;

      • las imágenes parecen proponer una experiencia en sí misma y ya no referencian a un mundo que representan fuera de ellas. Las imágenes inmersivas no solo suponen algo para mirar, sino instrucciones para actuar. Imágenes de sí mismos, selfies, redes sociales que relatan escenas ficticias de felicidad.

Entonces, enseñar hoy con imágenes nos invita a desarmarlas, escudriñarlas, cuestionarlas, disfrutarlas, editarlas, construirlas, etc., entendiendo que son objetos culturales imprescindibles de nuestra época.

Por último, aunque podríamos seguir enumerando, añadimos una razón más que da valor al uso de los medios digitales en la escuela. Nos referimos a la relevancia que implica poder pensar, encontrarnos, hablar y reírnos con otros. Claramente los medios digitales no reemplazan, ni se acercan, a la posibilidad que ofrece la escuela en este sentido; sin embargo, en este contexto de crisis nos reúnen y permiten el encuentro. Los medios digitales han ideado innovaciones para escribir colaborativamente, para editar y crear imágenes, para comentar producciones de otros y para estar juntos de modo sincrónico (al mismo tiempo). Todas y cada una de estas creaciones están presentes en las secuencias didácticas que ofrecemos en este sitio.

Hagamos, juntos, escuela.