El oficio docente nos moviliza constantemente a la generación de ideas y a la reinvención de prácticas que retoman lo que ya sabemos y suman lo que vamos aprendiendo. En este espacio, los invitamos a compartir con otros y otras colegas esas experiencias. Y así, a revalorizar lo hecho y a aprender en comunidad: escribir la clase en plural con la meta de seguir haciendo escuela juntos.

Las clases pueden pensarse como construcciones colectivas. Participan otros en su planificación y en su devenir... y se terminan de "escribir" con nuestros alumnos; no hay dos clases iguales, es en cada escena singular que la clase acontece.

Adriana Fontana